martes, 31 de enero de 2017

PERRO Y PICO

Se levanta de madrugada para hacer pis: «¡qué frío!», exclama. Cuando vuelve a la cama se tapa con el edredón: «¡qué calentito!». Piensa en lo que desea: «quiero una mascota que me haga compañía». Sueña con un perro que sitúa echado en la banda izquierda de su cama, aullándole palabras como esternocleidomastoideo, electroencefalograma o contrarrevolucionario. Se despierta exaltado, confuso. Se musita una plegaria y enseguida vuelve a coger el sueño. Sueña. Y en cada paso que da, su cuerpo empequeñece un centímetro a la par que su locuaz perro va estirándose tanto como una de esas palabras de veintipico letras.

jueves, 26 de enero de 2017

EL TEMPLO

Si por mí fuera, firmaría un final fulminante, grotesco, un pim-pam-fuego indoloro. Que ocurriera almorzando en el bar de siempre, en mi Templo, con amigos, gozando de un plato atiborrado de galeras fritas. Me pincharía con gusto la parte interna de los carrillos, pues estos crustáceos punzantes son puñeteros cuando los succionas con demasiada ansia para apurar su carne. Dios está en ese plato redondo de comida casera, en la copa de vino con gaseosa, por supuesto en el pan, el carajillo quemado y en ese licor de endrinas capaz de otorgar sentido a esta vida, y a la otra

Relato finalista en Wonderland el 04/02/2017

lunes, 23 de enero de 2017

EL CHARCO

Mete el dedo ahí, o si quieres el brazo, en ese charco profundo y helado, casi congelado. El frío te entrará y matará todos tus males, hasta esos insignificantes que tanto te afectan. Sé que para ti son los peores porque no sabes cómo combatirlos. No te atrevas a compararlos con los males del mundo. Los tuyos no son nada, y lo sabes. Tienes demasiado tiempo libre. Trabaja. Haz algo. Por eso te digo que metas el dedo, el brazo o lo que quieras. Aunque lo mejor sería que te introdujeras entero y estuvieras un buen rato. ¿Qué, te atreves?

sábado, 21 de enero de 2017

ELIPSIS

Los fabricantes de elipsis, tras un largo periodo investigando en sus laboratorios, al fin han encontrado la ansiada fórmula que les permite eliminar las partes superfluas o de tránsito de la vida real. Su alquimia ha replanteado un mundo donde ya no es necesario vivir con continuidad cada segundo ni considerar el «Carpe diem» tan valorado por la sociedad. Ahora podemos saltar en el tiempo y vivir como en las novelas o el cine. Sin embargo, los más aprensivos no son partidarios de borrar algunas de sus vivencias. Yo, en cambio, lo tengo muy claro. Esta semana me toca hospital.

miércoles, 18 de enero de 2017

UN MATRIMONIO

En el dormitorio huele a ronquido rancio, a respiración fermentada, a aires estomacales del cocido que nos hemos zampado en la cena; butifarra, panceta, pies de cerdo y falda de ternera. Comida calórica; ideal para combatir el frío. Mi marido se ha dormido enseguida y sus resuellos han creado un ambiente bastante repulsivo. No sé si podré  descansar junto a él en esa cama infecta, apoyando mi cabeza sobre ese cojín bañado de babas. Me meto sigilosa en mi banda derecha y no tarda nada en notar mí presencia. Se coge a mí. No se suelta. ¡Socorro! Algo fétido retruena.   

martes, 17 de enero de 2017

EL ALIENÍGENA

Si él fuera otro estoy seguro de que le gustarían los días lluviosos tras la ventana, los aromas a comida casera de su vecina y el canto alegre de los jilgueros. Incluso sonreiría al verse con ese pijama agujereado que lleva todo el día y su barba descuidada cubierta de tamo. Está asediado por una fantasmal cohorte de pensamientos. Piensa en una escabechina sangrienta cuando corta pan y en la ingestión de lejía cuando bebe agua. Se cree extraterrestre, y se abraza a su locura marciana porque ya no se adapta a las ciudades ni se acepta como ser humano. 

martes, 3 de enero de 2017

CLAUDIA CLAUDICA

A veces imagina que hay una versión suya por ahí; la de una muchacha valiente, risueña y fantasiosa que viaja por el mundo, que emprende proyectos y no tiene miedo de nada. Quiere creerlo. Necesita creerlo. Incluso se sumerge en ese pensamiento la mayor parte del tiempo. Pero los días segregan cansancio y desesperación, y al final no resiste más. Toma conciencia de que ella es la versión triste y derrotada, la que llora desconsolada porque está confinada en un pequeño reducto sin luz, y los chicos que le iban contando los días retenida ya no dan señales de vida.