domingo, 18 de septiembre de 2016

UN SUSTO DE MUERTE

Un matrimonio mal avenido tenía la casa dividida en dos partes. Una zona tenebrosa dominada por la oscuridad y los avatares y otra bien iluminada y diáfana donde reinaba la paz. Lucia, perversa por naturaleza, prefería la zona lóbrega para sentir la tensión. En cambio Teodoro, un bonachón con horchata en las venas, se sentía emocionalmente más equilibrado en el espacio donde no había alteraciones. La noche que decidieron arreglar lo suyo acostándose en una zona intermedia de la casa, un señor alto, con barba y de semblante venerable, salió de debajo de su cama provocándoles un susto de muerte.

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